mario ruiz

Uno de los principios del diseño es mejorar la vida de la gente. para llegar ahí, un diseñador puede elegir muchos caminos.
Solo existe uno para hacer bien las cosas para los demás: conseguir mejorar también la vida de la gente con la que trabajas.

Llevo muchos años haciendo proyectos. Eso me ha enseñado que no hay una mirada única que te acompaña en la travesía, sino in nitas formas de vivir el diseño de un objeto. no me re ero a la búsqueda de la mejor solución para que funcione en cada caso, que en eso cada cual tiene una hoja de ruta que suele ser más o menos constante. Hablo de recompensas personales, de lo que vas recolectando en cada recorrido. Y en ese sentido, la forma de enfrentarte a ello es interminable: hay enfoques que son “egoístas”, proyectos en los que te embarcas porque te empeñas en que es un trabajo para ti; hay otros mucho más desinteresados, a veces incluso lantrópicos, con los que consigues realmente dar un paso y ayudar a mejorar el entorno o la vida de personas desfavorecidas; los hay económicos, cuando un proyecto se convierte en una oportunidad para mejorar tus recursos y poder nanciar otros proyectos; los hay que son una aventura, no sabes cómo empiezan y ni te imaginas cómo terminan…

Pero de todos los caminos por los que transito, el que más me interesa es ese que hace que, a través del diseño, consigas hacer feliz a quien te hace el encargo y al equipo que interviene en el trabajo. Ese es mi gran premio como diseñador. El retorno de un proyecto no se limita a una cuestión material, sino que la recompensa consiste en sentirte parte de un equipo y en recibir una amistad profesional, que algunas veces termina convirtiéndose en una familia especial. Este valor, que la prisa o la ambición, o la falta de comunicación, desdibujan muchas veces en casi todos los o cios, es, además de otras cosas buenísimas, la parte más emocionante en mi relación con capdell. Desde el primer encuentro me he sentido abrazado por un grupo de personas que le ponen tanta pasión a lo que hacen, y con quién lo hacen, que me parece que llevo toda la vida trabajando con ellos.